
Es la manera en la que el cuerpo se enfrenta a un reto y se prepara para actuar ante una situación difícil con enfoque, fortaleza, vigor y agudeza mental.
Puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso.En pequeños episodios el estrés puede ser positivo, como cuando le ayuda a evitar el peligro o cumplir con una fecha límite. Pero cuando el estrés dura mucho tiempo, puede dañar su salud. |
El estrés es un proceso natural que responde a nuestra necesidad de adaptarnos al entorno, en constante cambio; pero resulta perjudicial si es muy intenso o se prolonga en el tiempo.
Síntomas y diagnóstico del estrés
Los síntomas de estrés más
frecuentes son:
- Emociones: depresión o ansiedad, irritabilidad, miedo, nerviosismo, confusión, fluctuaciones del estado de ánimo, etcétera.
- Pensamientos: excesivo temor al fracaso, excesiva autocrítica, olvidos, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, pensamientos repetitivos...
- Conductas: risa nerviosa, trato brusco hacia los demás, incremento del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, aumento o disminución del apetito, llantos, rechinar los dientes o apretar las mandíbulas, etcétera.
- Cambios físicos: tensión muscular, manos frías o sudorosas, insomnio, dolores de cabeza, fatiga, problemas de espalda o cuello, indigestión, respiración agitada, perturbaciones en el sueño, sarpullidos, disfunción sexual, etcétera.
Diagnóstico de los niveles de estrés
Existen unos parámetros que
determinan el nivel de estrés en el que se encuentra una persona:
- Nivel cognitivo: la persona presenta inseguridad y tiene problemas para concentrarse; no encuentra solución a sus problemas por pequeños que sean, y tiene la sensación de haber perdido la memoria.
- Nivel fisiológico: el estrés se puede presentar mediante síntomas físicos como dolores de cabeza, tensión muscular, alteraciones del sueño, fatiga, enfermedades de la piel. El individuo se siente mal, acude al médico, pero sus resultados son normales.
- Nivel motor: la persona tiende a realizar acciones no habituales como llorar, comer compulsivamente, fumar más de lo normal, aparecen tics nerviosos, etc. En definitiva, la persona siente deseos de huir para evitar la situación de estrés.
Baja la tensión
¿Qué puedes hacer para manejar la sobrecarga de estrés, o mejor aún,
eliminarla? El mejor método para hacerle frente al estrés es aprender a manejar
el estrés que acompaña cualquier reto; ya sea bueno o malo. El arte de manejar
el estrés se va perfeccionando si se usa con regularidad, no solamente cuando
se está bajo presión. Saber cómo eliminar el estrés y hacerlo durante situaciones calmadas puede ayudarte a pasar por circunstancias difíciles que puedan surgir. A continuación mencionamos varias sugerencias que ayudan a controlar el estrés:
·
No te sobrecargues con actividades. Si te sientes tenso, piensa en eliminar una o dos actividades, optando por mantener las más importantes.
No te sobrecargues con actividades. Si te sientes tenso, piensa en eliminar una o dos actividades, optando por mantener las más importantes.
·
Se realista. No trates de ser perfecto - nadie
lo es. Esperar perfección de los demás aumenta el nivel de tu estrés (sin
mencionar la presión que ejerce sobre los demás). Si necesitas ayuda con algo,
como el trabajo escolar, pídela.
·
Duerme bien. Cuando se duerme la cantidad de
horas necesarias, el cuerpo y la mente se mantienen en buen estado, pudiendo
manejar cualquier situación negativa que cause estrés. Debido a que el
"reloj del sueño" biológico cambia durante la adolescencia, muchos
adolescentes prefieren acostarse más tarde en la noche y dormir más tarde en la
mañana. Pero si te acuestas tarde y tienes que levantarte temprano para ir a la
escuela, no dormirás la cantidad de horas necesarias.
·
Aprende a relajarte. El antídoto
natural del cuerpo para el estrés se llama respuesta de relajamiento. Es lo
opuesto al estrés y crea una sensación de calma y bienestar. Los beneficios
químicos de la respuesta de relajamiento pueden activarse simplemente
relajándote. Puedes provocar la respuesta de relajamiento si aprendes unos simples
ejercicios de respiración y los usas cuando estés en una situación que te cause
estrés. (Haz "click" en el botón para aprender sobre una). Asegúrate
de mantenerte relajado y de tomar tiempo para disfrutar de actividades que te
calmen y sean placenteras: leer un buen libro, tomar tiempo para disfrutar de
tu pasatiempo favorito, jugar con tu animalito preferido, o darte un baño
relajante.
·
Cuida tu cuerpo. Los expertos están de acuerdo en
que ejercitarse con regularidad ayuda a las personas a manejar el estrés. (El
ejercicio excesivo o compulsivo puede contribuir al estrés, por lo tanto, debe
hacerse con moderación) Aliméntate bien para que tu cuerpo funcione de la mejor
forma posible. Cuando sientes estrés, es fácil comer apresuradamente y comer
comidas rápidas o que no son nutritivas. Cuando tienes estrés, tu cuerpo
necesita más vitaminas y minerales que nunca. Algunas personas usan drogas para
escapar de la tensión emocional. Aunque parezca que el alcohol y las drogas
alivian la tensión emocional momentáneamente, la realidad es que depender de
ellos causa más estrés porque afecta la habilidad natural del cuerpo para
recuperarse.
·
Cuida tus pensamientos. Tus
perspectivas, actitud y pensamientos influyen mucho en la manera en que
percibes las situaciones. ¿Está tu copa medio llena o medio vacía? Una buena
dosis de optimismo te ayudará a salir adelante en situaciones difíciles. Aunque
no tengas práctica o seas algo pesimista, todos podemos aprender a pensar con
más optimismo y disfrutar de los beneficios.
·
Resuelve los problemas sencillos. Aprender a
resolver los problemas cotidianos te hace sentir en control. Evitarlos puede
hacerte sentir que tienes poco control de la situación, causándote todavía más
estrés. Aprende a evaluar la situación con calma, a pensar en las opciones que
tienes, y a tomar los pasos necesarios para resolver el problema. Cuando te
sientes capaz de resolver problemas pequeños, tendrás la confianza necesaria
para resolver problemas más complejos - lo cual te ayudará en situaciones que te
causen mucho estrés.
R E S P I R A

La respiración es un proceso de suma importancia en la regulación fisiológica y metabólica del organismo. En los problemas de ansiedad tiene también una incidencia crucial. Las técnicas de relajación, entre ellas y muy particularmente la respiración abdominal, se utilizan para reducir o prevenir la sobre-activación fisiológica producida por la ansiedad y en el estrés, aunque por si solas son insuficientes para un control efectivo del este problema. Han de venir acompañadas de una serie de medidas sobre las fuentes de ansiedad, estrategias de afrontamiento, administración de tiempos, recursos, apoyos, preocupaciones etc. Es importante utilizarlas regular y sistemáticamente, no sólo cuando los estados de tensión ya son muy elevados. Esto último podría dificultar su aplicación y limitar su potencial eficacia.


Cooool :3
ResponderEliminarHola, el blog es una herramienta importante cuando quieras mostrar un producto o simplemente dar a conocer un tema en especial.
ResponderEliminarMuy bien el blog. Felicidades. :)
Muy bien Lucero, tu tema es super interesante, sobre todo porque todos en determinado momento de nuestra vida hemos pasado situaciones estresantes pero la manera en que expones el tema y el método de relajación pues esta muy padre porque es la "definición" y lo que debemos hacer ante este problema, felicidades!
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